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16 julio, 2015
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Poesías

LO MÁS ÍNTIMO DEL ALMA
TRILOGÍA POÉTICA

LIBRO PRIMERO

«CLARIDAD: PRIMERA ILUMINACIÓN»

POESÍAS


Hay un mundo de los vivos
que es un mundo de la luz,
si en el mar
hay un faro que brilla,
la barca no se hundirá.

Olas que van y vienen
—vientos y tempestad—
si no levantas el vuelo
con ellas te llevarán.


En el mundo de las sombras
el azar mueve tu destino,
—las nubes que azota el viento
no llevan su rumbo fijo—.

Deja el mundo de las sombras..
—esconde perlas el mar,
están dentro de su concha…
la lucha del amor las abrirá—.


LIBRO SEGUNDO

«TRANSPARENCIA: SEGUNDA ILUMINACIÓN»

POESÍAS

AIRE


Aire que no te veo
y te acercas en secreto…
—dime ¿Cómo puedo darte un beso
si vas de un sitio a otro
y nunca te estás quieto?

Aire que te escondes,
te busco y no te encuentro…
—dime ¿dónde está tu cuerpo
que unas veces acaricias
y otras, a tu paso,
me produces miedo?

Aire que te siento
y te alejas en silencio…
—dime, donde reposa tu sueño,
si soplas por todas partes
y siempre levantas el vuelo.

ÁRBOL SOLITARIO


Duerme árbol solitario,
del tronco las ramas secas
te han quedado
y sientes el desprecio
de las gentes a tu paso.

No sufras por verte desojado
que otra nueva primavera
volverá con el milagro
y seguirás erguido en los caminos
dando sombras con alago.

Duerme árbol encantado
de los parajes secos
y de los verdes prados,
de las noches grises
y de los días claros…
¡Vuelve a cobijar en tu seno
los nidos de los pájaros!


LIBRO TERCERO

«TRANSPARENCIA: TERCERA ILUMINACIÓN»

POESÍAS

EL AMOR


El amor es un latido en el pecho
que nos guía, —dulce sombra
que se posa y nos alivia—
es una luz que se abre paso
entre amapolas formando
un bordón de tiernas alegrías.

El amor es la vida
donde sientes y respiras,
es el manar del agua cristalina;
una mota de polvo que no pesa
y una hoguera en el pecho
siempre en ascuas encendida.

SI NO TE VEN MIS OJOS


Si no te ven mis ojos
para que amanece el día,
que siga siendo de noche
y cerradas mis pupilas.

Si no te ven mis ojos,
corren lágrimas por sus orillas,
tengo nubes en la mirada,
y soy un ciego que tiende
la mano perdida.

Si no te ven mis ojos
podré tener en sueños
tu imagen fría;
si no tengo tus amaneceres…
¡seguiré soñando mientras viva!


LIBRO CUARTO

«VIVIR EN LA LUZ»

POESÍAS

SACRAMENTO

CONFESIÓN

Confesión: has pecado
contra el mundo y contra Dios
(ahora Jesucristo vuelve
Cuando le pides perdón).
Nos redimió del pecado
y con su cruz nos abrazó,
le has negado…
y otra espina en su rostro se clavó.
Dile que le amas
y otra vez recibirás
su santa bendición.

DONES DEL ESPIRITÚ SANTO

DON DE FORTALEZA

Fuerte, pide a Dios ese don
que te haga más valiente
-la carne por sí, sola,
lo intenta, pero no te defiende-
la firmeza de la fe necesita que la gracia
del Espiritú santo te llegue.
En el mundo de las sombras
sonríe la mentira
y el débil se pierde…
ten limpio el corazón
y se fiel a la cruz
hasta la muerte.


LIBRO QUINTO

“NO TE LLEVAS NADA DE LA VIDA”

POESÍAS

NO TE LLEVAS NADA
DE LA VIDA

No te llevas nada de la vida,
así partes, desnudo,
a las tierras frías.
No te llevas nada de la vida,
solo dejas la huella
sobre un suelo de cenizas
—creció tanto la luna
que la perdiste de vista—
la primavera hermosa
se ha vuelto amarilla.

TE ESPERA LA VEJEZ

Te espera la vejez,
en el sol de tus ojos
la noche pone
su oscuro mantel.
Es una mirada cruel:
los labios de las flores,
uno a uno, verlos caer.
Caminante, el camino
que has de correr
tiene una flor cenicienta
para coronar tu sien.


LIBRO SEXTO

“CAMINO DE SALVACIÓN”

POESÍAS

BIENAVENTURADOS

BIENAVENTURADOS
LOS LIMPIOS DE CORAZÓN

Limpios de corazón
—al alba blanca le dio el sol
su resplandor—
cuida tu alma
de caer en la tentación
y guíate por el rezo
de una humilde oración.
Si tropiezas, dile al Padre
cual es tu dolor
e implora arrepentido
su bendición;
necesitas el vestido limpio
para entrar en la fiesta del Señor.

VÍA CRUCIS

PRIMERA ESTACIÓN
JESÚS EN EL HUERTO DE LOS OLIVOS

No podía esperar
—el cielo se tiñó de luto
y las nubes rompieron a llorar—
el rey de la gloria rezó al Padre,
pero el cáliz no lo pudo apartar:
la bebida amarga de las culpas
con sangre las tenía que expiar.
Fue la maldad, que tiñó
de negro el alma
cuando vivía en claridad:
la humanidad quedó herida
de muerte y el hijo del hombre
la tenía que salvar.

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